12 claves para valorar un presupuesto web

Alrededor del 75% de las empresas tienen presencia en Internet y una de cada cinco buscan ampliar su cifra de negocio a través de la venta online. Probablemente estés planteándote un desarrollo dentro de tu web que implique profesionales con experiencia demostrada en hacer proyectos a grandes corporaciones, pero quizá lo que desees sea solamente impulsar tu presencia en internet mediante la creación de una web totalmente nueva o la renovación de tu web ya existente y entonces, seguramente te has planteado la pregunta que nos hacemos en este post: ¿cuánto costaría nuestra web?.

Los propósitos de una web son muy diversos: puede perseguirse la venta online o solamente una imagen corporativa, o bien una interacción mejor y más completa con los clientes, la captación de usuarios, etcétera. Al margen de desarrollos a medida, que lógicamente no se puede estimar lo que cuestan hasta que se elabora un presupuesto, en lo que se refiere a una web sí se puede estimar un coste aproximado si se definen las variables que más inciden sobre el coste.

Los desarrolladores nos encontramos con la primera dificultad que es establecer concretamente las necesidades y preferencias del cliente, que a veces no tiene una idea lo suficientemente clara de lo que quiere, por lo que es conveniente que antes de pedir un presupuesto tengas una idea lo más concreta posible de lo que deseas para tu empresa en lo referente a los siguientes aspectos:

¿Se trata de una web totalmente nueva o de una renovación de la misma?. Si lo que deseas es migrar a otra versión más avanzada de la misma plataforma, no siempre es fácil porque depende de las bases de datos que haya que cambiar. Normalmente de una versión secundaria por poner un ejemplo, de la 1.5.1 a la 1.5.2, es más sencillo y en cambio de la 1.5 a la 1.6 la cosa puede complicarse. En este caso es mucho más ágil Magento y WordPress que Prestashop. Es muy importante escoger una plataforma escalable porque en el futuro necesitamos crecer sin tener que volver a empezar de cero por no haberlo previsto, lo cual nos hará perder no solamente la inversión que hicimos sino también perjudicarnos el SEO.

Hay que determinar si la web va a ser responsive para que se pueda ver en cualquier dispositivo.

Respecto al contenido, una de las cosas que más influye es la maquetación. En la medida de lo posible, utilizar temas estándar es lo más aconsejable para reducir el presupuesto final. Un template prediseñado no implica que la página no sea personalizable y al final el diseño puede ser tan original como se desee. Si, por el contrario, se opta por hacer un diseño exclusivo, hay que concretar si el cliente aportará los elementos gráficos así como los textos y descripciones, pero en cualquier caso el presupuesto reflejará un cierto incremento por las horas de maquetación, que no es una partida menor en la proporción sobre el total.

También hay que decidir si va a incluir un blog en la página. Muchas veces es un instrumento muy recomendable por los enlaces y su repercusión en el SEO.

En el caso de ser una tienda online, hay que establecer el número de productos, si va a ser multi idioma, qué sistemas de pago va a tener, si necesita multimoneda.

Para el caso de distribución, el modo de cálculo de gastos de envío, si va a haber recogida en tienda como opción, si mostrará dirección de envío diferente de la de facturación y otros detalles.

Es aconsejable su enlace con redes sociales: puede que se pretenda alguna acción respecto a este punto.

Respecto al SEO, definir si el sitio va a estar optimizado para este propósito.

Otro requisito interesante es la parte de la administración de la web. Hay que ver qué funcionalidades va a tener el admin y a su vez, la formación que vamos a recibir para saber administrar el sitio en cuanto a personalizaciones, introducción de contenido, gestión de stocks, mantenimiento de productos así como las estadísticas con las que contamos para análisis de resultados.

Hay empresas que necesitan integrar su tienda con su ERP y no todas las plataformas tienen módulos para todas las ERP que hay. Este es un punto importante que puede considerarse un desarrollo a medida.

También hay recursos de conexión con el cliente, como sistemas de chat virtual, conexión por Skype, videos interactivos, 3D etc…

Finalmente el desarrollador establece los recursos de almacenamiento que se van a necesitar, el tipo de servidores, y los costes de mantenimiento para ofrecer un servicio al cliente. Es importante saber que se cuenta con un servicio que va a actuar si hay una caída, o cualquier incidencia, sin que tengamos que llamar o escribir a otro país con diferencia horaria etc. Un contrato de mantenimiento tiene además otras ventajas respecto a actualizaciones y modificaciones puntuales que se desee hacer en el futuro.

Calidad y Precio cerrado

Como se ve, las variables son tantas que cada presupuesto es diferente porque es el precio a un producto en cada caso distinto. Por tanto, cuanto más claro se tenga lo que se desea, más fácil es comparar varios presupuestos y decidir el que nos interesa.

No obstante, todo esto contempla el aspecto cuantitativo del proyecto. Es decir, un criterio basado en la calidad de un trabajo bien hecho es tanto a o más importante ya que siempre hay complicaciones y de la profesionalidad del proveedor depende el éxito y la rapidez con que se resuelva la incidencia, aparte de los muchos problemas que pueden evitarse por pensar bien la arquitectura del proyecto antes de comenzar a escribir código.

Dejando de lado sistemas de producción enlatada de webs muy baratas que luego ni tienen tráfico, ni asistencia, ni proyección, una web sin tienda con una buena garantía de producción, es decir bien hecha, puede estar disponible a partir de 1300€ y con una tienda online que incorpore sistemas de pago seguro, optimización para SEO, control logístico básico, mutiidioma, multimoneda y en responsive, desde los 2000€.

Conclusión

Hemos comprobado que una web no es un producto estándar, sino algo que tiene que ajustarse a lo que buscamos tanto en prestaciones como en términos de inversión. Como tal inversión que es, debemos asegurarnos que obtendremos los resultados para recuperarla y hacerla muy rentable. Más que eso, tenemos que verificar que el diseño de su estructura esté bien pensado y que podemos tener un buen servicio que nos mantenga la web y que nos resuelva cualquier incidencia. Básico también es que nos ayuden con cualquier modificación o renovación con la frecuencia que necesitamos. De otro modo estaremos solos si las cosas se complicaran. La confianza en un buen equipo que nos atienda con prontitud, tiene un valor que no podemos pasar por alto.